El cambio de hora es un tema que ha vuelto a subir a la palestra. Detractores de esta práctica piden a la Unión Europea que estudie la anulación de cambios de horario de invierno y verano.

 

Estos cambios en las manecillas del reloj se producen en la madrugada del 24 al 25 de marzo, adelantando una hora al horario de verano. Y lo mismo en el mes de octubre, atrasando los relojes una hora.

 

Esta modificación en nuestros horarios se lleva realizando casi por tradición, y se inició como una forma de ahorrar energía aprovechando la luz del día.

 

Sin embargo, varios estudios indican que este ahorro de luz no es efectivo, ya que, aunque no se necesite encender la luz por el día, se necesita al llegar la tarde porque oscurece mucho antes. Por lo tanto, quizás esta modificación de los horarios no sea una medida efectiva para ahorrar luz.

 

Pero el ahorro energético no es el kit de la cuestión. Se platea si el ahorro energético compensa el efecto que produce el cambio de hora en nuestro cuerpo. Y es que nuestro organismo funciona en relación con las horas de luz que tenemos a lo largo del di, y un cambio por pequeño que parezca (tan solo una hora) altera nuestro ritmo y nos descoloca completamente.

 

¿Por qué nos afecta tanto el cambio de hora?

Como ya hemos dicho, nuestro cuerpo funciona en relación con las horas de luz y de oscuridad. Es lo que conocemos como ritmos circadianos del sueño. Asociamos dormir por la noche, durante las horas de oscuridad y nos mantenemos despiertos durante el día.

 

Pues el cambio de hora lo que hace es poner la zancadilla a nuestro ritmo circadiano que teníamos tan regulado y al que estábamos tan acostumbrado en función a la hora del día.

 

Muchos compraran lo que ocurre en nuestro organismo con el cambio horario con un pequeño jet lag. Al igual que ocurre cuando nos trasladamos a otro lugar con un uso horario diferente, donde son las 4 de la tarde, pero para tu cuerpo son las 6 de la mañana. Esta descompensación horaria se traduce en tu cuerpo como un desequilibrio que causa mareos, náuseas, irritabilidad, somnolencia, y problemas para conciliar el sueño.

 

Y esto es exactamente lo mismo que ocurre con el cambio horario, solo que tan solo hemos cambiado una hora y encima no hemos viajado a ninguna parte del mundo. Cómo mucho nos hemos subido a una escalera para cambiar la hora del reloj de la cocina.

 

No a todo el mundo afecta de igual forma, hay algunas personas muy acostumbrados a la rutia a las que les trastocan completamente. Por ejemplo, las personas ancianas y los niños. Por ello nos planeamos ¿Compensan estos perjuicios para la salud y el sueño por ahorrar un poco de energía?

 

¿En qué afecta el cambio de hora al sueño?

A pesar de que no hay un estudio que demuestre que el cambio horario afecte directamente a nuestra calidad en el sueño y a nuestra salud en general, si hay indicios suficientes como para que la Unión Europea se plantee estudiarlo y suprimir esta práctica.

 

Indicios como el aumento de accidentes de tráfico los días anteriores a el cambio, aumentos en los ataques al corazón, aumento de lesiones laborales etc. Situaciones que inicialmente parecían casuales pero que se han considerado indicios de la posible repercusión del cambio de hora.

 

Y es que esto afecta principalmente al sueño, ya que es a la actividad a la que le quitamos esa hora en el paso al horario de verano. En primer lugar, porque se produce de madrugada, y porque al resto de actividades del día no le puedes quitar una hora, como comer, cenar, o ducharte.

 

Por poco que parezca, una hora de sueño puede ser muy importante para nuestro organismo. Según varios estudios realizados en España, demuestran que los españoles dormimos poco y mal. Aunque varía en función a algunas comunidades autónomas, deberíamos mejorar la calidad de nuestro sueño para un correcto funcionamiento motor y cerebral.

 

La repercusión del cambio de hora en nuestro organismo puede ser importante. Enfermos, ancianos y niños son los que mas lo sufren. Estos efectos pueden ser:

 

Somnolencia:

Está claro, al pasar al horario de verano nos quitamos una hora de sueño, que puede ser crucial para un buen descanso. Si dormimos una hora de más, como ocurre en octubre al pasar al horario de invierno, estaremos menos cansado por la noche y tardaremos en dormimos.

 

Insomnio

Pues sí, el insomnio también puede parecer tras el cambio de hora. Nuestro ritmo del sueño se ha cambiado y aunque las horas del reloj te exijan irte a la cama, tu ritmo circadiano te pide quedarte un rato mas viendo la tele o incluso cenando. Por lo tanto, estarás un buen rato dando vueltas en la cama sin pegar ojo y no pasarás por todas las fases del sueño.

 

Migrañas

Este cambio al horario de verano puede desencadenar en muchas personan la aparición de migrañas. El ritmo circadiano se ha descompensado y al cuerpo le cuesta adaptarse y por ello es normal que suframos dolores de cabeza, e incluso mareo y nauseas. Lo ideas para irte a la cama, ¿no?

 

Llegas tarde a todos lados

No precisamente porque no hayamos cambiado la hora en todos los relojes, que también ¿Alguien sabe cómo se cambia el reloj del coche? …Pero el reloj más difícil de cambiar es nuestro reloj interno. Si ahora son las 2 de la tarde, para nuestro cuerpo quizás ya sean la 3 o la 1 dependiendo del cambio horario. Puede que ya sea la hora de comer, pero tú no tienes nada de hambre o te ruge desde hace una hora. Lo mismo pasa con todos los hábitos del día, y el que más se nota es el momento de irse a la cama.

 

Aumento de accidentes laborales y de tráfico

No haber descansado correctamente y haber tenido un sueño reparador se traduce en que por el día no vas a realizar tus actividades correctamente. Eso deriva en un aumento de los accidentes de tráfico y laborales en los siguientes días al cambio de horario.